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La posición que mantendrá la UE durante la negociación de salida con Reino Unido

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El pasado 29 de abril, se hicieron públicas las orientaciones elaboradas por el Consejo Europeo a efectos de regir las negociaciones de salida de Reino Unido de la Unión.

El famoso artículo 50 del TUE, establece en su apartado segundo la necesidad de que el Consejo Europeo, una vez un Estado Miembro inicie el proceso de salida, realice con la presencia de los representantes de todos los Estados miembros (salvo  el del Estado que se retira) un documento en que se fijen las posiciones  y principios generales que va a perseguir la UE en la negociación de salida.

Este documento (se puede consultar en este enlace) ya ha sido publicado y consta de diferentes apartados en donde se va fijando la estrategia europea ante el Brexit.

Desde el Departamento queremos hacer una breve revisión de cada punto dada la expectación que levanta este tema:

En primer lugar, en materia de principios fundamentales de la negociación, se establece el interés de que Reino Unido sea un socio cercano en el futuro, basándose todo acuerdo en un equilibrio entre los derechos y obligaciones, garantizando en todo momento la igualdad entre las partes. Tales negociaciones se habrán de realizar en un marco de trasparencia, sólo por los canales previstos en las orientaciones acordadas, prohibiéndose cualquier clase de negociación por separado con los Estados miembros individuales..

En segundo lugar, se estructura la negociación en diferentes fases, que tiene como fecha límite el 29 de marzo de 2019, plazo de 2 años establecido en el TUE para negociar y hacer efectiva la retirada:

  1. La primera, habrá de centrarse en dotar a los ciudadanos, empresas y demás partes interesadas de seguridad jurídica, esto es, de clarificar los efectos en que van a quedar sus relaciones. Así mismo, de desvincular al Reino Unido de la UE, suprimiendo todos los derechos pero también todas las obligaciones.
  2. La segunda, una vez Reino Unido se convierta en tercer país, se habrá de realizar un acuerdo que rija las relaciones entre el Estado retirado y la UE en su futuro. No obstante, ello no obsta a que durante la negociación al amparo del artículo 50 se generé una idea general del marco de las relaciones futuras entre ambos.

En tercer lugar, se pautan una serie de disposiciones para hacer la retirada ordenada. Se establece como prioridad que se consigan acuerdos recíprocos que garanticen la situación y derechos que se deriven de Derecho de la UE y que afecten a los ciudadanos tanto de Reino Unido como de la UE, exigiéndose que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos mediante procedimiento administrativos sencillos. En la misma línea, respecto de empresas y socios internacionales que negocien con Reino Unido, la idea es evitar que se generen lagunas jurídicas cuando dejen de aplicarse los Tratados de la Unión.

En cuarto lugar, en materia de libre comercio, el Consejo Europeo muestra su voluntad de alcanzar un acuerdo en dicha materia, esperando alcanzar un comercio con Reino Unido que sea equilibrado, ambicioso y de amplio espectro.

En quinto lugar, en cuanto al régimen transitorio, se establece que Reino Unido goza plenamente de derechos y obligaciones hasta la salida, debiendo salvaguardar los interés de la Unión hasta entonces, en cualesquiera relaciones de contexto internacional que realice.

A título curioso, el Consejo Europeo establece que una vez Reino Unido haya abandonado efectivamente la Unión, ningún acuerdo entre la UE y Reino Unido podrá aplicarse en Gibraltar sin acuerdo entre España y Reino Unido.